Estructura del cuestionario

El cuestionario debe poseer una estructura lógica, no se pueden situar las preguntas sin orden, o tal y como nos hayan surgido en el planteamiento de la investigación. Normalmente la estructura que tiene un cuestionario es la siguiente:

 

Mensaje de presentación, en el que se identifique la entidad que realiza el estudio y la finalidad de éste

 

Datos de clasificación (principio o final): género, edad, estado civil, ocupación, ingresos, etc.

 

Las primeras preguntas deben despertar el interés del encuestado y ser sencillas de responder.

 

Las preguntas clave se sitúan en el bloque central.

 

Si existen preguntas comprometidas mejor hacia el final.

 

Al final (tras las preguntas al entrevistado) se colocan los items de control del entrevistador: fecha, hora, duración, observaciones.

 

La extensión del cuestionario depende de varios factores, pero esencialmente de dos factores. El primer factor es la cantidad de información que se desea tener del entrevistado y cuántas preguntas son necesarias para obtener dicha información. El segundo es el modo de aplicación del cuestionario. En el primer caso nos debemos ceñir a los objetivos de la investigación, pero si se trata de una investigación profunda o muy ambiciosa, esto va a influir determinantemente en el modo escogido de aplicación del cuestionario. Un cuestionario telefónico o autoaplicado debe tener, como luego veremos con más detalle, una extensión lo más limitada posible (apenas unos pocos minutos). Un cuestionario aplicado cara a cara, por el contrario, puede extender su duración hasta los 45 minutos. En cualquier caso la extensión de un cuestionario no debemos medirla por el número de preguntas que tiene, sino por la duración media de la entrevista.

 

La duración media de la entrevista la podemos calcular a través de lo que se conoce como Pretest. El Pretest supone la aplicación del cuestionario sobre una reducida muestra de población antes de comenzar el trabajo de campo. El pretest nos ayuda, entre otras cosas, a averiguar la duración de la entrevista y a poner a prueba la pertinencia y corrección de los enunciados y respuestas que componen el cuestionario, pudiendo corregirse antes de comenzar a aplicar el lcuestionario sobre toda la población.

Este artículo está licenciado bajo Creative Commons Attribution Non-commercial 3.0 License

Departamento de Sociología II. Universidad de Alicante